Ayuntamiento de Lovaina, la obra de arte que te espera en Flandes

2 de Diciembre de 2011
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El ayuntamiento de Lovaina brilla con luz propia en Flandes

Bélgica es un destino codiciado por el viajero y más, probablemente, desde que un desahuciado capitán Alatriste se enrocara hace ya 15 años en sus aventuras de capa y espada en Flandes. El destino de hoy, Lovaina, se encuentra a 28 kilómetros al este de Bruselas y está custodiado por los ríos Voer y Dijle. Os quiero hablar de su ayuntamiento, la obra maestra que podemos encontrar en la Grote Markt, en su Plaza Central.

Fuentes fidedignas me habían asegurado que esta vetusta ciudad cumpliría con creces con todas mis expectativas. Vaya si lo hizo. Pese a haber obras en las proximidades, las agujas del ayuntamiento se divisaban desde la lejanía. Eran imponentes, relucían en el marco celeste y señalaban el núcleo de esta urbe principalmente estudiantil.

El Ayuntamiento de Lovaina data de mitad del siglo XV. Fue construido entre los años 1448 y 1469; por consiguiente, nos encontramos con la última resaca del estilo gótico tardío. Enfrente de él, se encuentra la Iglesia de San Pedro, otro impresionante monumento del que os hablaré más adelante. La fachada del edificio es una oda al buen gusto, cargada de una decoración exquisita con la que cuesta pestañear por evitar perdernos alguno de sus detalles. Consta de 3 gallardos pisos, con decenas de apuestas ventanas observándonos con ojos vidriosos.

Fachada del ayuntamiento de Lovaina iluminada de noche

Fachada del ayuntamiento de Lovaina iluminada de noche

A escasos metros del histórico consistorio, girando a mano izquierda, en el número 9 de la calle Naamsestraat, localizamos el puesto de información y turismo. Las entradas para las visitas guiadas se adquieren aquí aunque lamentablemente mi memoria no alcanza para acordarme de su precio. En su página web indican los horarios pero no así sus tarifas, así que deberemos escribirles un correo o preguntar cuando lleguemos.

El ayuntamiento de Lovaina es más altivo que el situado en la Grand Place de Bruselas. Debe serlo, es su obligación. Observar con detenimiento sus 236 estatuas nos hace ver lo insignificantes que somos. Es como si las agujas del reloj se detuvieran en el año que se colocaron: 1850; es como si sus seis torreones se rindieran ante tal cúmulo de pedregosas miradas.

Desde la primera planta nos examinan personajes históricos de la localidad, desde la segunda nos espían los santos patrones y por último, desde el palco honorífico, los duques de Brabante y los condes de Lovaina estudian nuestro comportamiento.

Hall al que accedemos en la visita guiada del ayuntamiento de Lovaina

Hall al que accedemos en la visita guiada del ayuntamiento de Lovaina

Respecto a la visita guiada, deciros que no hay oportunidad de seguirla en castellano. En el interior del recinto veremos una colección de obras de arte y unos sorpresivos retratos con todos los alcaldes de Lovaina desde finales del siglo XVIII. Mi sensación tras la visita fue agridulce. Me esperaba más de ella pero aparte de presenciar unas salas que se pueden contar con los dedos de la mano, no aporta ese plus necesario para que os la recomiende. No está mal; no obstante, si os sirve de algo mi opinión, yo no volvería a pagar por acceder de nuevo.

Más información | Wikipedia
Fotografías | Wikimedia 1 y 2, y Hong Yong Lim
A vista de pájaro | Google Maps
En Viajeros Blog | Cómo llegar del aeropuerto al centro de Bruselas

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