Cárcel del fin del mundo, el antiguo infierno de los criminales

25 de octubre de 2011
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Cárcel fin del mundo Ushuaia

La cárcel de Ushuaia era la residencia de los criminales más temidos

En Viajeros Blog te demostramos con frecuencia que en nuestro planeta hay destinos y lugares para todos los gustos. Y entre esos destinos, se encuentran también aquellos que pueden hacer que tiritemos del miedo o que, por el contrario, disfrutemos con el gran misterio que los rodea. Todo va a depender de la valentía o de las inquietudes personales de cada viajero.

Así pues, vamos a relatarte qué fue lo que pasó en un lugar de Argentina conocido como “la cárcel del fin del mundo”. El nombre parece decirlo todo, pero seguro que ni os imagináis todo lo que  sucedió en este escalofriante lugar.

En la ciudad argentina de Ushuaia, existió una cárcel con el mismo nombre y que se mantuvo en funcionamiento desde 1904 hasta 1947. En aquella época, esta prisión albergó a los criminales que más daño habían causado. El objetivo era pagarles casi con la misma moneda mediante torturas y castigos.

La cárcel tuvo hasta cinco pabellones con 540 detenidos y 150 guardias. Como en muchas cárceles, los presos tenían que recibir clases y también realizaban tareas laborales. Hasta ahí, todo normal. Pero además de eso, los reclusos eran tratados de forma muy cruel y con un fuerte desprecio. Por otro lado, el lugar estaba bastante alejado de las urbes y era una zona de un clima muy frío y húmedo. Con esas temperaturas, las enfermedades se propagaban fácilmente y no se ayudaba a los presos a salir de ellas.

Cárcel fin del mundo Ushuaia

En el museo actual podremos ver una recreación de cómo era la vida de los presos en esa dura cárcel

Las celdas solían tener unos cuatro metros cuadrados y cuando la cárcel excedía su capacidad en presos, se usaban las caballerizas como celdas comunes, en donde se alojaban entre 40 y 50 presos.

En la actualidad, la cárcel de Ushuaia se ha convertido en un museo, y no un museo cualquiera. Imaginaos cómo debe ser recorrer las frías celdas que un día estuvieron llenas de gente torturada. Un guía será el encargado de conducirnos por los diferentes pabellones mientras nos cuenta historias y relatos muy duros sobre lo que ocurría en la llamada “cárcel del fin del mundo”.

Entre esas historias no faltarán las de Simón Radwitzky, un condenado a cadena perpetua que fue el único que logró fugarse de la cárcel y, sin duda, la de El Petiso Orejudo, la más impactante. Este último psicópata fue, seguramente, el más peligroso de cuantos pisaron la cárcel. Mató a varios jóvenes usando un martillo y unos clavos que clavaba en sus cabezas. Cuando al fin fue arrestado, lo encarcelaron en el Penal de Ushuaia. Allí sólo se dedicaba a torturar a las gaviotas y animales que pasaban por allí. Incluso llegó a meter a un gato en el horno de la cárcel.

Cárcel fin del mundo

Por la dureza del clima y las pésimas condiciones a las que se sometían los presos, esta cárcel era en sí un auténtico castigo

Sus compañeros tampoco se libraron de la maldad de este psicópata. En una ocasión, dio una fuerte paliza a un compañero de prisión que murió al poco tiempo. Pero lo que no sabía es que su castigo iba a proceder del resto de presidiarios.

La sensación que tendremos tras este recorrido será, inevitablemente, terror. Como cualquier visita a un manicomio abandonado o a una cárcel antigua, el temor y los escalofríos surgirán en nuestro interior. La cárcel de Ushuaia no deja a nadie indiferente tras su visita. Este macabro museo quedará grabado en nuestra mente como lo que fue, el peor castigo para una mente criminal.

Más información | Wikipedia
Fotografías | Galio (1) y (2), y Morrisey
A vista de pájaro | Google Maps
En Viajeros Blog | San Carlos de Bariloche, lugar donde vive la gente del otro lado de la montaña

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