Castillo de Chenonceau, la fortaleza de las féminas francesas

21 de septiembre de 2011
Castillo de Chenonceau

El Castillo de Chenonceau está rodeado de majestuosos jardines, que engalanan sus siglos de historias y batallas

Un blanco inmaculado rodea esta fortaleza residencial de Francia sobre el río Cher, otorgándole un aire de tranquilidad que culmina con los inmensos y cuidados jardines que lo rodean. Es el Castillo de Chenonceau, más comúnmente conocido como el “castillo de las mujeres” debido a que, en su gran mayoría, fueron féminas sus propietarias y residentes, además de quien se encargaron de construirlo, administrarlo, decorarlo e incluso salvarlo de su destrucción, protegiéndolo de numerosas guerras y conflictos bélicos.

Forma parte de los famosos Castillos del Loira y se trata del monumento histórico más frecuentado en la actualidad. Fue construido en el siglo XVI para sustituir a un edificio anterior, del cual sólo permanece en pie un molino fortificado. Desde entonces, ha pasado por miembros de la Corona Francesa, la nobleza y, finalmente, manos privadas.

Como hemos comentado, el Castillo de Chenonceau se construyó sobre el río Cher aprovechando su lento cauce, erigiendo la vivienda sobre varios arcos que dejan pasar el curso del agua sin percatarse mínimamente. De hecho, es posible en la época veraniega alquilar una pequeña barca y pasear por sus inmediaciones, rodeando el romántico y elegante Castillo bajo las cimbras que lo soportan.

Si el exterior es de ensueño, su interior es una de las joyas renacentistas más preciadas de toda Francia. El Castillo de Chenonceau está repleto de habitaciones que pertenecieron a las damas más importantes que una vez residieron en esta elegante fortaleza. Para comenzar, en la planta baja se sitúan los aposentos de Diana Poitiers, la amante de Enrique II. En ella aún permanece su grandiosa cama y los sillones del rey, así como un retrato de su esposa, Catalina de Médecis, y las iniciales del matrimonio grabadas en varios lugares de la estancia.

Castillo Chenonceau río Cher

Vista de las arcadas del Castillo de Chenonceau a su paso por el río Cher

En esta alcoba, al igual que en la habitación de Francisco I, que también se ubica en esta planta, encontraremos multitud de pinturas y tapices de gran valor artístico, tanto por la calidad de los cuadros como por el autor que los firma.

El despacho de Catalina de Médecis también se encuentra en esta primera planta. Es conocido como el Estudio Verde, debido a que se encuentra decorado en dicho color. En el gabinete de la que un día gobernó Francia, se ubica un tapiz de estilo gótico y renacentista que procede del siglo XVI y que representa el descubrimiento de América; así como varios cuadros de artistas de renombre como Tintoretto, Paolo Veronese o Nicolas Poussin. La esposa de Enrique II también disponía de una pequeña biblioteca donde gozaba de una magnífica vista de los jardines del Castillo de Chenonceau y del río Cher.

En esta planta también se encuentra una galería de más de 60 metros de largo, que fue utilizada durante la Primera Guerra Mundial como hospital militar. En esta sala encontraremos dos bellas chimeneas de estilo renacentista iluminadas por enormes ventanales y varios medallones que proceden del siglo XIX en los que aparecen personajes conocidos de la época. La característica principal de esta sala es que su entarimado está formado a modo de tablero de ajedrez, dispuestos en cuadrados blancos y negros.

Finalmente, la última habitación que se encuentra en la planta baja es la Capilla, a la que podremos acceder a través de una enorme puerta en la que se encuentran grabados a modo de relieve Cristo y Santo Tomás, acompañados por una escultura de la Virgen María. El interior está repleto de inscripciones y cuadros de carácter religioso.

Castillo de Chenonceau Diana Poitiers

Aposentos de Diana Poitiers, la amante de Enrique II, en el Castillo de Chenonceau

Subimos a la primera planta. Aparte de los aposentos de sus anteriores propietarios, se encuentra el denominado Vestíbulo de Catherine Briçonet, cubierto por varios medallones de mármol procedentes del siglo XVII que muestran a grandes emperadores romanos como Galba, Claudio, Vitelio o Nero. Las paredes están vestidas con seis tapices en los que podremos observar varias escenarios típicos de la cacería.

La primera alcoba de este piso es la Habitación de las Cinco Reinas, denominada de esta manera en honor a dos hijas y tres nueras de Catalina de Mádecis que llegaron a convertirse en reinas. Cada uno de sus escudos están visibles en el techo de la estancia. Las paredes de la misma, por su parte, están decoradas por cuadros y tapices que muestran algunos acontecimientos ocurridos en Troya o de la vida del Rey David y Sansón.

Es en esta planta, justo encima de su despacho, donde se ubica el Dormitorio de Catalina de Médecis, decorada con muebles del siglo XVI y un gran número de tapices de estilo flamenco de la vida de Sansón. Es una gran estancia de estilo renacentista propia de una mujer de gran poder como la mujer de Enrique II.

Por otra parte, los aposentos de César de Vendome y Gabrielle d’Estrées, están repletas de dibujos, tapices, lienzos y pinturas de grandes artistas destacados como Lucas van Leyden o Murillo.

Castillo Chenonceau Gabrielle d'Estrées

Fotografía de la alcoba de Gabrielle d'Estrées

Finalmente, la segunda planta la ocupa la habitación de Luisa de lorena-Vandémont, que, aunque continúa vistiendo sus paredes y mobiliario de un luto riguroso por el fallecimiento de la esposa de Enrique III, es, posiblemente, una de las alcobas más románticas del Castillo de Chenonceau. Además de predominar los colores oscuros, en su mayoría negros, también encontraremos tétricos y lúgubres cuadros que completan el resto de una religiosa decoración.

La cocina, compuesta por un moderno equipamiento de la época, se encuentra en el molino que perteneció al anterior castillo. Está formada por un comedor utilizado por el personal del edifico; una carnicería, donde se preparaban los alimentos; y la despensa, lugar en el que se almacenaban los mismos.

En el exterior del Castillo de Chenonceau se encuentran varios e impresionantes jardines, que aún hoy en día se cuidan y miman para ofrecer a todos sus visitantes y turistas su cara más bella y hermosa. Por su parte, el Jardín de Catalina tiene una forma circular y de 15 metros de diámetro en los que abundan los naranjos, la lavanda y más de 40 rosales repartidos por todo su perímetro.

El denominado Jardín de Diana tiene forma de triángulo y está flanqueado por varios muros y terrazas recubiertos de rosales. En el centro del mismo se ubica una fuente que llena de esplendor el parterre repleto de bojs, loros, evónimos y otras flores.

Los alrededores del Castillo también disponen de un Jardín Verde, en el que siguen creciendo árboles centenarios; una Granja del siglo XVI que hará las delicias de los más pequeños; y el Huerto de las Flores, donde nos embriagarán los jacintos, rosales, narcisos o tulipanes que se encuentran en el mismo.

Fotografía de los jardines de Diana de Poitiers

Fotografía de los jardines de Diana de Poitiers

Sin embargo, uno de los lugares más visitados del Castillo de Chenonceau es el laberinto del recinto. Alcanza una hectárea de extensión, tiene forma circular y los miles de tajos que lo conforman miden un meto de altura. Dispone de cinco entradas, de las cuales sólo dos llegan a una glorieta ubicada en el centro, rematada con una estatua de la diosa Venus y una ninfa que sostiene a Baco en sus brazos.

Cómo llegar y precios de entrada al Castillo de Chenonceau

Podremos llegar al Castillo a través de la autopista A10 y tomando la salida Blois o la Amboise. También podremos arribar tomando un tren hasta la estación de Tour Chenonceaux. Los precios de acceso oscilan entre los 10 y los 15 euros, dependiendo si el visitante es adulto, niño u optamos por una visita videoguiada, y por acceder o no al Castillo o a los Jardines.

Por mi parte, me parece uno de los castillos más hermosos que podamos visitar; romántico, elegante, en un paraje sin igual… ¡y construido sobre un maravilloso río! Y vosotros, viajeros, ¿os lo vais a perder?

Más información | Chenonceau
Fotografías | Ralph, En Pays d’Halatte (1) y (2) y Shizhao
A vista de pájaro | Google Maps
En Viajeros Blog | Catedral de Chartres, un viaje por su laberinto y leyendas

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