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Huevos de Pascua, historia y tradición en Semana Santa

La historia y tradición de los huevos de Pascua se remonta hasta el antiguo Egipto. Más tarde, se asoció a la Resurrección de Cristo. Hoy día, es típico que se regale un huevo de chocolate

30 de marzo de 2012
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En la actualidad, los clásicos huevos de Pascua pintados de diversos colores han dado paso a todo tipo de figuras de chocolate | A_marga

Se acerca Semana Santa y con ella las reuniones familiares y las famosas comidas de Pascua. Uno de los elementos que no suele fallar en el Domingo Santo o Domingo de Pascua es el famoso y tan reconocido huevo de Pascua. Todos esperamos a que familiares y amigos nos regalen el típico huevo de chocolate, con sorpresa si es posible, para terminar la celebración con un buen sabor de boca.

Pero ¿sabes de dónde proviene esta tradicional ofrenda? Su historia y tradición se remonta hasta el antiguo Egipto, donde los amigos se intercambiaban huevos decorados con pintura que obtenían de las plantas al comenzar la primavera, todo ello, para celebrar el renacer de la naturaleza. Este renacer se simboliza en la mitología egipcia a través del resurgimiento del Ave Fénix de sus cenizas, con la forma del huevo que lo había creado inicialmente.

Tras la mitología egipcia le tocó el turno a la religión cristiana, donde el huevo de Pascua tiene una noble historia que se remonta a los primeros cristianos, que lo asociaron a la Resurrección de Jesucristo. Según San Agustín, el huevo representaba la piedra que tapaba la fosa de Jesús y que milagrosamente el Domingo de Pascua se desplazó y lo dejó salir. Durante la Edad Media, por órdenes del Papa Julio III, en 1552, a la prohibición del consumo de carne durante la Cuaresma se le sumó la prohibición del consumo de huevos hasta la llegada del Domingo de Pascua o Resurrección. Debido a esta prohibición, a la llegada del Domingo de Pascua, los cristianos decoraban huevos con colores que ofrecían a familiares y amigos como símbolo del final de la cuaresma y de la prohibición. Se empezó con el rojo, como símbolo de la sangre de Cristo; más tarde se le fueron incorporando el marfíl, representación del sudario; el verde, símbolo del renacer de la naturaleza en la época de la primavera; el azul, para recordar la paz de la época pascual; el amarillo, símbolo la luz del día de resurrección; y el púrpura, que recuerda la pasión de Cristo. Con el paso del tiempo, la iglesia acabó por levantar este veto pero la tradición estaba tan arraigada que se continuó con ella hasta ahora.

A lo largo de la historia se han dado muchas formas para la entrega de este precioso regalo de la época de Pascua. Por ejemplo, en Francia los estudiantes realizaban una “procesión de huevos”; se reunían en parques o plazas y desde estos puntos iban hacia la iglesia principal golpeando a las puertas de las casas para recaudar huevos que más tarde bendecería el párroco de la iglesia. A lo largo de los siglos XVII y XVIII, al salir de la misa pascual se ofrecían al monarca varias cestas con huevos dorados o decorados artísticamente.

En Hungría fue común en Lunes de Pascua que los pretendientes fueran tras las jóvenes de su aldea desde el amanecer y las llevasen junto a las fuentes donde jugueteaban con ellas y, cuando éstas estaban desprevenidas, las arrojaban un cubo de agua a la cabeza. Tras esto reclamaban a las jóvenes un regalo que sería un huevo y un beso.

En los países de habla inglesa, a nuestro Domingo de Pascua lo llaman Easter Sunday (y a los huevos easter eggs), porque, según la tradición teutónica, Eastre era la diosa de la primavera y para hacerle un homenaje se celebraba un festival pagano en el que se le ofrecían huevos como símbolo del renacer de la naturaleza. Como tradición, durante este domingo en los hogares de los estadounidenses se esconden los huevos pintados en el campo o en los jardines de las casas y los niños pequeños son los encargados de encontrarlos. En la Casa Blanca esta tradición se mantiene y los niños compiten en una pequeña carrera donde deben hacer rodar los huevos.

Para el caso específico de la llegada del huevo de chocolate tendremos que esperar al rey francés Francisco I, quien recibió el primer huevo con sorpresa que ha quedado documentado: “en su interior encontró una miniatura grabada que representaba la pasión”.

En el caso específico de España, concretamente en las regiones aragonesa, valenciana, catalana, balear, castellanomanchega y en ciertas zonas de Murcia, hallamos a la conocida como mona de Pascua, una torta dulce elaborada a base de harina, levadura, azúcar, huevos y sal, decorada en su exterior con uno o varios huevos; aunque hoy en día su forma ha ido evolucionando, tanto de tamaño como de forma, hasta dejar paso a conejos, gallinas y pollitos, e incluso grageas de chocolate cubiertas de colores.

En esta época, los huevos de Pascua de chocolate los podemos encontrar en cualquier supermercado o pastelería, y tenemos una gama elevada de precios y tamaños. Incluso si deseamos que nuestro huevo sea más especial podemos hacerlo nosotros mismos en casa, ya que tenemos un sinfín de recetas en internet y libros de cocina.

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Un comentario
  1. Consejo viajes
    Publicado el 10 abril, 2012 a las 5:48 pm | Enlace

    Que curioso, año tras año regalando huevos de pascua a familiares y amigos y ahora me vengo a enterar del origen de esta tradición.

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