La sardana, todos los domingos en la catedral de Barcelona

16 de febrero de 2012
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sardana

La fiesta de la sardana es un fenómeno que forma parte de la identidad del pueblo catalán

Hace aproximadamente un año y medio, un conocido diputado declaró que “la sardana mataba… de aburrimiento”. Si yo hubiera estado ahí, habría intentado hacerle cambiar de opinión, o al menos le habría invitado a escuchar las siguientes palabras: “Si estás un domingo en Barcelona, te recomiendo que te acerques a la catedral, que se encuentra en pleno casco antiguo de la ciudad condal, al lado de la Generalitat y del Ayuntamiento. Es tradición que varios grupos folclóricos se reúnan en la plaza de la catedral cada domingo y días festivos para bailar la sardana, la danza popular catalana por excelencia.”

Esta costumbre se viene dando desde hace muchos años. Todos los domingos la plaza se llena de sardanistas y curiosos que se detienen a observar a los diversos grupos de bailarines que cada fin de semana se concentran con un único propósito: bailar juntos.

Para bailar una sardana, un número indeterminado de bailarines forman un círculo cogiéndose de las manos por parejas (el hombre tendrá siempre a su derecha a una mujer). Cualquier persona puede incluirse en el grupo en cualquier momento, siempre y cuando no rompa una pareja. Cuando el grupo ha crecido demasiado, sencillamente se divide en dos más pequeños.

sardana baile

En la sardana, los bailarines forman un círculo cogiéndose de las manos por parejas

La sardana se baila hacia derecha e izquierda a un ritmo bastante estable, unas veces más lento y otras más animado. Se compone de una sucesión de compases, que a su vez exigen un paso concreto. Los pasos pueden ser cortos o largos. Los cortos se realizan con los brazos hacia abajo y los largos con los brazos en alto. El baile se acompaña con la música de 12 instrumentos de viento (una banda conocida como “la cobla”), tocados por 11 músicos.

El origen de la sardana es desconocido, si bien algunos expertos aseguran que tiene una antigüedad que podría remontarse a épocas prerromanas. Aunque se desconoce su verdadero origen, lo cierto es que el concepto de sardana como baile popular apareció en el siglo XVI.

El baile es mucho más complicado de lo que parece. Los bailarines han de contar el número de pasos, así como identificar los cambios de ritmo y de los esquemas musicales. Lo bonito de esta danza es ver cómo todos bailan al unísono y acorde con la música.

sardana catedral barcelona

Existen muchas agrupaciones de sardanistas en toda Cataluña

Es una danza apta para todas las edades. Una vez en la plaza de la catedral, sorprende ver cómo hay múltiples grupos de bailarines expertos, desde adolescentes hasta veteranos. De hecho, parte del éxito de este baile se debe a su carácter de danza abierta, que admite un número variable de integrantes y además no requiere condiciones físicas especiales.

Lo que consigue la sardana es manifestar el encuentro entre personas, independientemente de que sepan bailar o no. En las bonitas palabras del poeta Joan Maragall, la sardana es “la móbil, magnífica anella, que amb pausa i amb muda va lenta oscilant“, que quiere decir, “el magnífico anillo móvil, que con pausa y en silencio va lentamente oscilando”.

Más información | Wikipedia
Fotografía | vanessssa, Gabriel y Peter Q
En Viajeros Blog | ‘Time-lapse’ de Barcelona, descubriendo la Ciudad Condal en vídeo

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