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La selva del Darién, territorio de aventureros

La selva del Darién se situa entre Colombia y Panamá. En su interior encontraremos peligrosos animales y coloridas aves, así como bosques vírgenes, manglares y lagunas

15 de abril de 2011

La selva del Darién se encuentra entre Colombia y Panamá. Se trata de un frondoso y tupido bosque de unos 20.000 kilómetros cuadrados aproximadamente, que fueron investigados por primera vez hace unos 500 años por el explorador español Vasco Núñez de Balboa. Es una zona peligrosa, ya que nos puede sorprender con fuertes lluvias, arrolladores vientos y peligrosos animales salvajes. Además, se sabe que la selva sirve de refugio a guerrilleros colombianos. Sin embargo, también existe un lado hermoso, plagado de una gran variedad de bellísimas flores y multitud de animales únicos y aves multicolores.

Selva del Darien

Selva del Darien, entre Colombia y Panamá

En la zona de Colombia se encuentra desde 1973 el Parque Nacional de los Katíos, de 720 kilómetros cuadrados de extensión. Está declarado desde 1994 patrimonio de la humanidad por la Unesco y se trata de una enorme planície lleno de valles, de los cuales, algunos de ellos se encuentran casi permanentemente inundados, como las ciénagas de Tumaradó, donde se ubica la vegetación flotante. Por esta zona pasa el río Atrato, y existen varios saltos de agua y cataratas, donde destacan principalmente los saltos de Tulipo, de más de 100 metros de altura.

Por otra parte, en la zona de Panamá encontramos el Parque Nacional del Darién, considerado patrimonio de la humanidad en 1981 y, dos años más tarde, nombrado Reserva de la Biosfera. Esto es debido al valioso patrimonio genético y a la belleza paisajística que podremos encontrar en su interior, así como la gran biodiversidad de flora y fauna y un diverso ecosistema en el que conviven jaguares, pumas, águilas, monos arañas y un sinfín de especies más que cohabitan con cuatro grupos de indígenas en esta zona selvática de Panamá. No debemos olvidar las montañas del lugar, como la Serranía del Darién o la Cordillera de Jurado, que llegan a alcanzar una altura máxima de 1.875 metros; o ríos como el Tuina, el Jaqué o el Chucuraque, algunos de ellos navegables. Dentro de esta zona, podemos visitar el Centro Ambiental o la Estación Científica Cana, ambos abiertos al público, y desde los cuales tendremos la oportunidad de divisar, observar y estudiar a aves como guacamayos, tucanes o loros.

Guacamayo rosado

Guacamayo rosado, ave de la selva del Darien

Siguiendo con el territonio panameño, nos encontramos con la Reserva Natual Punta Patiño, un área protegida creada en 1992 por la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (ANCON). Este territorio consta de más de 30.000 hectáreas de superficie, que albergan desembocaduras de ríos, bosques vírgenes, manglares, playas y lagunas. Además, por su importancia en el ciclo de agua dulce que se desarrolla en su interior, fue declarada un año despues de su creación Sitio Ramsar.

Uniendo el Parque Nacional Darién y la Reserva Natural Punta Patiño se encuentra el Corredor Biológico Serranía del Bagre. Esta cordillera de más de 30.000 hectáreas permite que miles de especies fluyan entre las dos zonas, favoreciendo y enriqueciendo la biodiversidad de la selva. Se trata de un terreno montañoso y escarpado de difícil acceso para el hombre, donde crecen especies de árboles en peligro de extinción como la caoba o el espavé, cuyos frutos son el alimento de los monos y murciélagos. Su interior se ha declarado Reserva Forestal, con el objetivo de proteger el bosque, de gran interés biológico.

Indígenas Emberá

Indígenas Emberá de la selva del Darién

Finalmente, la selva del Darién también dispone de la Reserva Hidrológica de Filo de Tallo, de más de 24.000 hectáreas de territorio selvático con 19 microcuencas, que son utilizadas como fuente para llenar los acueductos rurales de muchos pueblos y regiones del país. Además, en la selva existen desde 1983 dos Reservas de Indígenas Emberá. Estos nativos viven en las orillas de los ríos y, por ley, tienen derecho a conservar sus costumbres y tradiciones, entre las que se incluye pintarse y decorarse la piel con pigmentos y vivir de la agricultura, la cacería y la pesca.

Fotografías | Viajeros, aaae71 y Embajada de Panamá y Ecuador
A vista de pájaro | Google Maps
En Viajeros Blog | Isla de San Andrés, naturaleza y biodiversidad colombiana

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