Palais Idéal, el sueño de un loco Ferdinand Cheval

7 de Julio de 2011
Fachada del Palais Idéal, una obra del francés Ferdinand Cheval

Fachada del Palais Idéal, una obra del francés Ferdinand Cheval

¿Os acordáis de la película El cartero siempre llama dos veces, con Jack Nicholson en el reparto? Al leer la historia de Ferdinand Cheval (1836 – 19 de agosto de 1924) y su Palais Idéal me ha venido a la cabeza.

Algo debe de tener la profesión cuando una pizca de locura se instala en sus azoteas. Ferdinand Cheval fue un francés que vivió en la localidad de Châteauneuf-de-Galaure, en el departamento del Drôme. ¿De qué demencia se le acusa? De haber construido su propio palacio, piedra a piedra, invirtiendo para ello 33 años.

El palacio de Ferdinand Cheval está decorado con muchos detalles

El palacio de Ferdinand Cheval está decorado con muchos detalles

Un buen día, sin habérselo planteado con anterioridad, a este cartero le dio por recoger una roca y llevársela a casa. En su viaje postal diario, comenzó a tomar prestadas más y más piedras hasta convertir su idea en realidad.

Comenzó en abril del año 1879 y según recogen los testimonios, se le ocurrió la forma del monumento tras haber tropezado con un pedrusco en el trayecto. Lo que, siguiendo con mis recuerdos, me lleva a nombrar Largo domingo de noviazgo, con dos personas que se vuelven a encontrar después de Amélie: la actriz Audrey Tautou y el director Jean-Pierre Jeunet.

¿Os imagináis al cartero que iba en bici de la película haciendo una obra tan bella?

ferdinand Cheval posando con su Palais Idéal para la fotografía que saldría en los periódicos

Ferdinand Cheval posando con su Palais Idéal para la fotografía que saldría en los periódicos

La imagen que veis arriba está sacada del artículo How I built my dream palace, cómo construí el palacio de mis sueños, para The Wide World: The Magazine For Everybody, Volume 42. La instantánea está sacada en noviembre del año 1918, una fotografía que a buen seguro sería restregada a los vecinos del pueblo, que lo habían tratado como si necesitara ingresar en un manicomio.

Ferdinand Cheval, sin saberlo, se había convertido en uno de los exponentes del arte marginal, llamado así por Roger Cardinal (un reputado crítico de arte) en 1972. Definía como art brut, el nombre se lo puso en inglés, a las obras que se habían llevado a cabo fuera del circuito oficial artístico.

Imagen de un lateral del Palais Idéal del cartero Ferdinand Cheval

Imagen de un lateral del Palais Idéal del cartero Ferdinand Cheval

El cartero quiso que el palacio hiciera las veces de mausoleo pero las autoridades no le dejaron enterrar sus huesos ahí. Visto su negativa, pasó ocho años de su vida haciéndose uno propio en el cementerio de Hauterives. Iniciativa, desde luego, no le faltaba.

En el año 1969 se le otorgó al palacio el honor de pertenecer al Patrimonio Cultural. De esta forma se ha asegurado que se conserve. A la vista está si nos hacemos eco de los retratos de los viajeros.

Echo la mirada atrás a mis días de tecnología y artes plásticas en el colegio y, sinceramente, sigo sin verme haciendo algo tan increíble. Puede que no esté tan chiflado, quién sabe.

Más información | Facteur Cheval
Visto en Wikipedia
Fotografías | Love Fuckingly, Mbitters, Escapadas UE y Leaves of Grass
A vista de pájaro | Google Maps

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