Uluru, la roca sagrada de los Anangu y el símbolo natural de Australia

3 de septiembre de 2011
Uluru roca Australia

La estampa más significativa de Uluru la encontramos al atardecer cuando la roca adquiere un intenso color rojizo

Australia es un país que no deja nunca de sorprender por la cantidad de lugares bellos que contiene. Su famosa Ópera de Sydney se ha convertido en su mayor símbolo artificial, pero si tenemos que hablar de un símbolo natural, ese es Uluru. Seguro que ya muchos conocíais su imagen, pero posiblemente no sabíais cuál era su nombre. Uluru representa el lado natural de Australia, quizá el más asombroso y seductor.

Se trata de una impresionante roca de arenisca que se sitúa en el centro del país, en el Territorio Norte, concretamente en el Parque Nacional-Uluru Kata Tjuta. Es uno de los mayores monolitos de todo el mundo y, seguramente, el más atractivo. Sus más de 248 metros de altura, sus 2.5 kilómetros bajo tierra y sus 9 kilómetros de contorno, lo dejan bien claro. Si a este hecho le sumamos el cálido y apacible paisaje que lo rodea y la magia que lo envuelve, nos encontraremos ante una escena que nos dejará totalmente perplejos.

Fue en el año 1873 cuando William Gosse, un explorador inglés, descubrió la enorme roca y la bautizó como Ayers Rock, el nombre del primer ministro de Australia Meridional. Pero antes de eso, los Anangu, los arborígenes australianos de la zona, ya conocían muy bien el monolito y lo consideraban como una montaña sagrada llamada Uluru. Para éstos, el lugar tiene una gran importancia y un gran simbolismo. Ellos mismos organizan en muchas ocasiones visitas guiadas para que los turistas pudieran conocer de cerca no sólo la fauna y la flora del lugar, sino también sus ancestrales leyendas.

Uluru

Aunque de lejos no parezca tan grande, la Roca cuenta con 9 kilómetros de contorno y 248 metros de altitud

Quizá uno de los elementos más llamativos de esta enorme roca es que, dependiendo de la inclinación de los rayos del sol, su color varía. La imagen más característica se da cuando cae el sol y es la hora del atardecer. Es entonces cuando Ulutru adquiere un intenso color rojizo similar a las llamas del fuego. En cambio, en los periodios húmedos, el monolito presenta una tonalidad plateada con unas significativas franjas negras que no son más que las algas que crecen en él, debido a la lluvia.

Tener la oportunidad de contemplar un amanecer y un atardecer en este rincón del mundo, nos permitirá contemplar esas variaciones cromáticas que se producen en esta montaña sagrada o en “el ombligo del mundo”, como muchos la conocen. Asimismo, un recorrido por sus alrededores permitirá que visualicemos unos paisajes únicos y que disfrutemos de esos mágicos mitos que nos contarán los Anangu.

La cultura de estos aborígenes se basa en lo que se conoce como Tjukurpa, la tradición de que los conocimientos se transmiten de forma oral. Este término está también muy vinculado a la tradición religiosa, esa que explica la creación de Uluru mediante leyendas, canciones, danzas y ceremonias espirituales. Tkukurpa señala también el porqué de muchas formas y hendiduras de la Roca, que fueron causadas por animales o seres míticos.

Uluru

Contemplar el amanecer y el atardecer en Uluru puede resultar una experiencia inolvidable

Pero no pensemos que todos los visitantes de la Roca Ayers, llegan hasta allí para impregnarse de su armonía y de todo lo que hemos relatado. Hay muchos que quieren disfrutar de ella desde un plano bastante diferente y deciden escalarla. A pesar de que hace dos años se pensó en la idea de prohibir la práctica de la escalada en Uluru, hoy día se puede disfrutar de este deporte sin el menor problema. Así que si eres de los que adoran el riesgo, tienes una ventaja añadida, ya que podrás gozar de él mientras te rodeas de un panorama natural inconfundible.

Finalmente, no podemos olvidarnos de que además de estar considerado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, Uluru ha sido incluido recientemente en la lista de los candidatos a las siete maravillas naturales del mundo. Así que, posiblemente dentro de poco esta bella estampa australiana sea mucho más que eso y se convierta oficialmente en uno de esos siete prodigios.

Más información | Wikipedia
Fotografías | Ozjulian, Chainsky y Nyoud
A vista de pájaro | Google Maps

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