No te pierdas

Dinamarca

7 artículos

Copenhague, los castillos de Selandia y el diseño nórdico dan carácter a Dinamarca. Descubre qué ver en el país de Andersen, sus bicicletas y su particular forma de disfrutar la vida.

Artículos sobre Dinamarca

Dinamarca es pequeña, llana y fácil de recorrer, y eso la convierte en un viaje agradable para hacer sin agobios: buenos trenes, puentes espectaculares y una forma de vivir pausada que los daneses resumen en la palabra hygge. Además de la capital, merece la pena salir a descubrir sus castillos, sus museos y su costa.

Qué ver en Copenhague

Hazte la foto obligada en Nyhavn, el antiguo puerto de casas de colores y veleros de madera, y sigue hasta el palacio de Amalienborg, residencia de la familia real. Cuando caiga la tarde, entra en los Jardines de Tívoli, un parque de atracciones abierto en 1843 que conserva todo su encanto. El Rosenborg guarda las joyas de la corona, y la Torre Redonda, con su curiosa rampa en espiral, ofrece buenas vistas de los tejados.

Qué hacer en Dinamarca desde la capital

En tren se llega fácilmente a Helsingør, donde el castillo de Kronborg, Patrimonio de la Humanidad, sirvió de escenario al Hamlet de Shakespeare. Muy cerca, Hillerød presume del palacio de Frederiksborg, rodeado por un lago. De camino, para en Humlebæk: el museo Louisiana une arte moderno, jardín y vistas al Øresund. Hacia el oeste, Roskilde reúne la catedral donde reposan los reyes daneses y un museo con auténticos barcos vikingos.

Odense, Aarhus y el fin del país

Odense es la ciudad natal de Hans Christian Andersen y dedica un museo a su universo de cuentos. Aarhus combina vida universitaria con el ARoS, cuya pasarela circular de colores corona el edificio, y el barrio histórico de Den Gamle By. Los niños disfrutarán en Billund, cuna de LEGO, y quien sueñe con finales de mapa debe llegar a Skagen, donde dos mares se encuentran en una lengua de arena.

Consejos para tu viaje

De mayo a septiembre los días son largos y la bici se convierte en el mejor transporte. Y no te vayas sin probar el smørrebrød, la rebanada de pan de centeno con arenque, gambas o rosbif que es casi una institución nacional.