México
Las pirámides del Sol y de la Luna presiden Teotihuacán, gran ciudad prehispánica cercana a Ciudad de México. Descubre cómo visitarla.
México
México
México
A unos 50 kilómetros de Ciudad de México, Teotihuacán conserva una de las grandes ciudades de la América prehispánica. En su apogeo, hace unos 1.500 años, fue una de las urbes más pobladas del mundo. Quién la levantó sigue siendo un misterio, y su nombre, que los mexicas le dieron siglos después de su abandono, se suele traducir como «el lugar donde los hombres se convierten en dioses».
Este gran eje de más de dos kilómetros ordena toda la ciudad y da una idea de su planificación. Recórrela a pie con calma: templos y plataformas se suceden a ambos lados, con la Pirámide de la Luna cerrando la perspectiva y el cerro Gordo al fondo. Es la mejor manera de sentir la escala del lugar.
La Pirámide del Sol, una de las mayores de Mesoamérica, se eleva con una masa que sobrecoge al acercarse. La Pirámide de la Luna, más pequeña pero mejor situada, ofrece una vista espectacular de la calzada. Junto a ella, el Palacio de Quetzalpapálotl conserva pilares tallados y pinturas originales.
En el extremo sur, la Ciudadela encierra el templo de la Serpiente Emplumada, con sus cabezas esculpidas que asoman de la fachada. Debajo se descubrió un túnel repleto de ofrendas, uno de los hallazgos más importantes de las últimas décadas.
Una experiencia muy popular es sobrevolar la zona en globo al amanecer, para ver las pirámides recortadas sobre el valle. Visita también el museo del sitio y los murales de barrios como Tepantitla, que muestran la riqueza de sus pinturas. Llega temprano, ya que casi no hay sombra y la altitud, de unos 2.300 metros, se nota. Lleva agua, sombrero, crema solar y calzado cómodo; se puede llegar en autobús desde la Terminal del Norte de Ciudad de México.