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Cruceros y barcos

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Despertar cada día en un lugar distinto es la gran promesa de un crucero. Aquí encontrarás cruceros por mares y ríos, travesías en barco y paseos navegables por todo el mundo, desde el Bósforo hasta los canales de Francia y los ríos de China.

Artículos sobre Cruceros y barcos

Cruceros por el Mediterráneo y el norte de Europa

El Mediterráneo es la gran puerta de entrada al mundo de los cruceros. En una semana puedes pasar de Barcelona a Roma, de Dubrovnik a Santorini, con ciudades monumentales a pie de puerto y la comodidad de deshacer la maleta una sola vez. Los fiordos noruegos ofrecen algo muy diferente: el barco se adentra entre paredes de roca hasta Geiranger o Flåm, con cascadas que caen casi sobre la cubierta. Más al norte, la ruta costera entre Bergen y Kirkenes navega por pueblos de pescadores más allá del círculo polar ártico.

Cruceros fluviales: viajar por dentro del país

Los cruceros fluviales tienen otro ritmo. Los barcos son más pequeños, atracan en pleno centro y permiten ver la orilla desde muy cerca. El Danubio une Viena, Bratislava y Budapest; el Rin pasa bajo castillos y viñedos; y el Nilo, entre Luxor y Asuán, descubre templos que parecen sacados de otro tiempo. En Asia, el río Lijiang serpentea entre picos kársticos cerca de Guilin, y el Mekong muestra la vida diaria de sus mercados flotantes.

Viajes en barco fuera de lo común

Más allá de los grandes barcos, hay viajes que solo se pueden hacer navegando. Los cruceros de expedición llegan a la Antártida y a las islas Galápagos. En Vietnam, la bahía de Ha Long se recorre en juncos tradicionales entre islotes calizos. Y en Francia, el Canal du Midi permite alquilar una barcaza y ser tu propio capitán, esclusa a esclusa.

Cómo elegir el mejor crucero para ti

Piensa primero en qué quieres que sea el barco: un hotel flotante con espectáculos y piscinas, un medio de transporte discreto o una base para explorar. Los grandes navíos gustan a las familias, mientras que los barcos pequeños acceden a puertos menores y ofrecen un trato más cercano. Mira también cuánto tiempo pasa el barco en cada escala, porque ahí está una parte esencial de la experiencia.