No te pierdas

Viajar con niños

24 artículos

Viajar con niños convierte cualquier destino en una aventura compartida. Encontrarás parques temáticos, acuarios, reservas de animales y planes en familia pensados para que los pequeños disfruten y los mayores también, tanto en una escapada cercana como en unas vacaciones largas.

Artículos sobre Viajar con niños

Destinos para viajar con niños en España

Las mejores vacaciones con niños suelen empezar cerca de casa. Cantabria reúne en pocos kilómetros playas tranquilas, la cueva de El Soplao y el parque de Cabárceno, donde elefantes y osos viven en grandes recintos sobre una antigua mina. Teruel fascina a los aficionados a los dinosaurios con Dinópolis, y Menorca ofrece calas de aguas poco profundas y caminos fáciles para ir en familia. Canarias es otro gran acierto: en Tenerife se puede subir en teleférico al Teide por la mañana y acabar el día en una piscina natural de lava. Y Asturias combina playas, la senda del Oso y el Museo del Jurásico de Colunga.

Viajes en familia por Europa y más allá

Para un viaje en familia al extranjero, Dinamarca es un destino redondo: Copenhague tiene los jardines de Tívoli, y Billund, la Legoland original junto a la casa natal de los ladrillos más famosos del mundo. En Laponia, Rovaniemi permite cruzar el círculo polar ártico a pie y visitar a Papá Noel. Más lejos, Costa Rica enseña perezosos, tortugas y selva a pie de sendero, y Japón sorprende a los niños con trenes bala y ciervos sueltos en Nara.

Cómo organizar un viaje con niños sin agobios

La clave está en bajar el ritmo: una visita fuerte al día, con tiempo de parque o piscina después, funciona mejor que un calendario apretado. Dormir varias noches en el mismo sitio ahorra maletas y rutinas rotas, y un apartamento con cocina da mucha libertad a la hora de las comidas. Si viajas con bebé, los trayectos cortos y los horarios de siesta marcan el día.

Hazles parte del viaje

Un niño disfruta más lo que ha ayudado a elegir. Enséñale fotos del destino, deja que escoja una actividad y dale un cuaderno para pegar entradas y dibujar lo que vea. Así, un castillo o un museo dejan de ser una obligación y se convierten en la historia que contará al volver.