España
Escorca es un municipio de la Serra de Tramuntana mallorquina que acoge el santuario de Lluc y el torrente de Pareis. Descubre sus paisajes.
España
España
España
Escorca es uno de los municipios más singulares de Mallorca: muy extenso y muy poco poblado, ocupa buena parte del corazón de la Serra de Tramuntana, sin un núcleo urbano que lo defina. Aquí los protagonistas son la montaña, los barrancos y un santuario con siglos de devoción. Si te preguntas qué ver en Escorca, prepárate para conducir despacio y detenerte a menudo.
El Monasterio de Lluc es el gran centro espiritual de la isla. Guarda la imagen de la Mare de Déu de Lluc, una pequeña virgen de piedra oscura conocida con cariño como la Moreneta, y es sede de un antiguo coro infantil, Els Blauets. Rodeado de encinas y montañas, invita a quedarse: sube el camino de los Misterios hasta el pequeño monumento en lo alto y visita el jardín botánico.
La carretera a Sa Calobra es una obra maestra de la ingeniería: una sucesión de curvas cerradas baja entre paredes calizas hasta el mar, con un giro famoso, el nudo de la corbata, en el que la vía pasa por debajo de sí misma. Desde la pequeña cala, un paseo por unos túneles conduce a la desembocadura del Torrent de Pareis, un imponente cañón que termina en una playa de cantos rodados. Descender el torrente entero es otra cosa: exige experiencia, guía o buen conocimiento, y evitar los días de lluvia.
La carretera Ma-10 atraviesa el paisaje más alpino de la isla, con los embalses de Cúber y Gorg Blau al pie del Puig Major, la cumbre más alta de Baleares, con 1.445 metros. Desde Cúber parte una ruta clásica hacia el refugio de Tossals Verds, ideal para senderistas.
Primavera y otoño son perfectos para caminar. En verano, madruga para llegar a Sa Calobra antes de los autocares. Lleva calzado firme, agua y algo de abrigo: en la montaña refresca incluso cuando en la costa hace calor.