Suecia
Canales, cultura marinera y el parque de Liseberg. Descubre qué ver en Gotemburgo, la segunda ciudad de Suecia.
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La segunda ciudad de Suecia tiene un carácter más relajado y marinero que Estocolmo. Fundada en el siglo XVII con ayuda de ingenieros neerlandeses, conserva canales en su centro, que puedes recorrer en los barcos bajos Paddan, tan justos de altura que hay que agacharse bajo los puentes. El barrio de Haga es la parada más encantadora: casas de madera, cafeterías y una calle peatonal famosa por sus enormes bollos de canela, ideales para una fika.
Liseberg es uno de los parques de atracciones más populares de Escandinavia, con montañas rusas y jardines muy cuidados; en invierno se transforma para un mercado navideño de lo más vistoso. Si prefieres un plan tranquilo, el parque Slottsskogen es el gran pulmón verde, con estanques, pícnics y un pequeño zoo de acceso libre con focas, pingüinos y animales nórdicos. Muy cerca se encuentra el Jardín Botánico, con un agradable invernadero.
La Feskekörka, un mercado de pescado con forma de iglesia, resume la relación de la ciudad con el mar. Pide un räkmacka, el típico bocadillo abierto de gambas, y sigue por el paseo del puerto. El mejor plan de un día es tomar el tranvía hasta Saltholmen y embarcar hacia el archipiélago del sur: islas sin coches como Styrsö, Brännö o Vrångö, con rocas lisas para tumbarse y senderos entre casitas pintadas.
A unos treinta minutos, la reserva de Vättlefjäll ofrece lagos y bosques para caminar sin apenas gente. Para días de lluvia, la ciudad cuenta con Universeum, un centro de ciencias estupendo para familias, y con el Museo Volvo, dedicado a la marca nacida aquí. La mejor temporada va de mayo a septiembre, cuando se puede disfrutar de las islas; si buscas ambiente navideño, vuelve en diciembre y abrígate bien.