Córdoba
Colgantes, históricos o de vértigo: los puentes también son un motivo para viajar. Descubre algunos de los más curiosos y espectaculares del mundo.
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Francia
Lisboa
Vancouver
Hay viajeros que coleccionan catedrales y otros que coleccionan puentes. Y tiene sentido: pocas construcciones concentran tanta historia, ingeniería y belleza, y además casi todas se pueden disfrutar gratis y a pie. Aquí tienes una pequeña guía de puentes famosos que justifican una visita.
En Praga, el puente de Carlos une la Ciudad Vieja con Malá Strana bajo una fila de estatuas barrocas. En Venecia, el puente de Rialto se arquea sobre el Gran Canal, y en Florencia, el Ponte Vecchio conserva sus joyerías colgadas sobre el Arno. El de Mostar, en Bosnia, destruido durante la guerra y reconstruido después, es casi un símbolo de reconciliación. En París, el Pont des Arts ofrece paseo romántico sobre el Sena.
El puente Romano de Córdoba conduce hacia la Mezquita-Catedral, una estampa bellísima al atardecer. El Puente Nuevo de Ronda salta sobre el Tajo, y el de Alcántara, en Cáceres, es una obra maestra de la ingeniería romana. Muy distinto es el Puente de Vizcaya, entre Portugalete y Getxo, un puente transbordador de 1893 reconocido como Patrimonio Mundial: su barquilla cuelga sobre la ría y sigue cruzando gente.
El Golden Gate de San Francisco, de 1937 y color rojo anaranjado, luce especialmente entre la niebla. En Londres, el Tower Bridge todavía se eleva para dejar pasar barcos, y en Lisboa, el puente 25 de Abril cruza el Tajo con un perfil que recuerda al californiano. Para quienes buscan emoción, las pasarelas colgantes de los bosques de Vancouver, como la de Lynn Canyon, se balancean a gran altura sobre el cañón.
Cruza a primera hora o al atardecer, cuando la luz es más bonita y hay menos gente. Míralos también desde abajo, en barco o desde la orilla, porque la perspectiva cambia por completo. Y si te da vértigo, empieza por los anchos antes de atreverte con las pasarelas colgantes.