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Copenhague

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Nyhavn, los jardines Tivoli y el diseño danés. Descubre qué ver en Copenhague, una capital cómoda, verde y perfecta para recorrer en bicicleta.

Artículos sobre Copenhague

Qué ver en Copenhague en un primer paseo

Copenhague se entiende mejor a pie o en bicicleta. Empieza en Nyhavn, el antiguo canal portuario con casas de colores y veleros de madera, donde vivió Hans Christian Andersen. Sigue hasta el palacio de Amalienborg, residencia de la familia real, para ver a la guardia con sus gorros de piel. El paseo por el puerto termina junto a la Sirenita, una estatua de bronce más pequeña de lo que muchos esperan, pero con mucho significado para los daneses.

Palacios, jardines y un parque de atracciones histórico

En el centro, los jardines Tivoli, abiertos en 1843, mezclan montañas rusas clásicas, parterres y conciertos; al anochecer, las luces lo convierten en un pequeño cuento. Muy cerca, el castillo de Rosenborg, de estilo renacentista, guarda las joyas de la corona danesa, y su parque es ideal para un pícnic. Sube también a la Rundetaarn, una torre del siglo XVII con rampa en espiral que regala buenas vistas de los tejados.

Qué hacer en Copenhague como un danés

Alquila una bici y sal por los carriles que recorren toda la ciudad. Pásate por el mercado de Torvehallerne y pide smørrebrød, las tradicionales tostadas de pan de centeno con arenque, gambas o rosbif. Date una vuelta por Christiania, el barrio autogestionado nacido en los años setenta, respetando su norma de no hacer fotos en ciertas zonas. Y en verano haz como los vecinos: báñate en las piscinas al aire libre del puerto, con el agua sorprendentemente limpia.

Excursiones y mejor época

En tren llegas al museo Louisiana, con arte moderno frente al mar, y al castillo de Kronborg, en Helsingør, escenario del Hamlet de Shakespeare. De mayo a septiembre los días son largos y las terrazas se llenan; en diciembre, en cambio, las luces y los mercados navideños dan a la ciudad un ambiente acogedor. Lleva siempre una capa para el viento: la cercanía del mar se nota incluso en verano.