Recordando la tragedia nuclear
Santa Sofía, el monasterio de las Cuevas y la avenida Jreschátyk forman parte de Kiev. Conoce la historia de la capital de Ucrania.
Recordando la tragedia nuclear
De turismo por Kiev
Ucrania
Kiev es una de las capitales históricas de Europa del Este, una ciudad de colinas verdes, cúpulas doradas y amplias avenidas que miran al río Dniéper. Su pasado medieval y su vida cultural la convierten en un destino de esos que sorprenden a quien llega sin expectativas.
Fundada según la tradición hace más de mil años, Kiev fue el centro de la Rus medieval. Su gran tesoro es la catedral de Santa Sofía, del siglo XI, con mosaicos y frescos bizantinos bajo cúpulas doradas. Comparte reconocimiento de la Unesco con la Lavra de Pechersk, el monasterio de las Cuevas, una ciudadela de iglesias sobre el Dniéper, en cuyas galerías subterráneas reposan los restos de monjes momificados.
El gran eje urbano es la avenida Jreschátyk, que desemboca en la plaza de la Independencia, el Maidán, escenario de las protestas de 2004 y de 2014. Desde allí, la cuesta de Andrés baja hasta el barrio del Podil, de ambiente artístico, junto a la iglesia barroca de San Andrés. También destacan el monasterio de cúpulas azules de San Miguel y la Puerta Dorada, reconstrucción de la antigua entrada medieval. Un funicular une la parte alta con el río, y la colosal estatua de la Madre Patria vigila la orilla.
El Museo de Chernóbil repasa, con objetos y testimonios, el accidente nuclear de 1986, a través de una exposición muy emotiva. La cocina local es otro motivo para interesarse por el país: el borsch, sopa de remolacha reconocida por la Unesco como patrimonio ucraniano, los varénikis rellenos y el pollo a la Kiev. Reserva tiempo para una visita pausada: Kiev se disfruta caminando.