Estados Unidos
El Gran Cañón, Monument Valley cerca y el desierto de Sonora. Descubre qué ver en Arizona, uno de los estados más espectaculares del oeste de Estados Unidos.
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Ninguna imagen prepara para asomarse al Gran Cañón del Colorado. El borde sur, abierto todo el año, ofrece miradores como Mather Point o Desert View y un sendero junto al precipicio que permite contemplar cómo cambian los rojos y ocres con la luz. Llega antes del amanecer o quédate hasta el ocaso, cuando las sombras dibujan las capas de roca. Si bajas por el Bright Angel, recuerda que la subida es lo duro: lleva mucha agua y no intentes llegar al río en un día.
Cerca de Page, el Antelope Canyon es una estrecha garganta de paredes onduladas en tierra navajo a la que solo se accede con guía. A pocos kilómetros, Horseshoe Bend muestra la famosa curva en forma de herradura del río Colorado. Monument Valley, en el límite con Utah, reúne los monolitos que inmortalizó el cine del Oeste. Más difícil es ver The Wave, cuyas franjas de roca requieren un permiso concedido por sorteo.
Sedona combina rocas rojas, senderos y un ambiente artístico muy agradable. Junto a Tucson, el Parque Nacional Saguaro protege los gigantescos cactus que asociamos con el desierto americano, y merece la pena verlos al atardecer. También en Tucson, los aviones retirados dejan una estampa singular. Si te atrae la nostalgia, Seligman y Flagstaff conservan tramos y carteles de la Ruta 66, y no faltan motivos para probar la cocina con raíces mexicanas del sur del estado.
Primavera y otoño son ideales. En verano, el sur y las zonas bajas superan con frecuencia los 40 grados, y en invierno puede nevar en el Gran Cañón, que está a más de dos mil metros. Necesitarás coche, ya que las distancias son enormes. Reserva pronto el alojamiento junto a los parques y lleva siempre agua de sobra.