No te pierdas

Marrakech

8 artículos

La plaza Jemaa el-Fna, sus zocos y sus riads hacen de Marrakech una ciudad de sensaciones. Descubre qué ver en la perla del sur de Marruecos.

Artículos sobre Marrakech

Jemaa el-Fna, la plaza que nunca se repite

Por la mañana, la plaza Jemaa el-Fna parece casi tranquila, con sus zumos de naranja y sus aguadores. Al caer el sol se transforma: el humo de los puestos de comida, los tambores, los narradores y los acróbatas forman un espectáculo reconocido por la Unesco como patrimonio inmaterial. Observa todo desde una terraza y baja luego a cenar en un puesto. A un paso se eleva el alminar de la Koutoubia, símbolo de la ciudad y visible desde muy lejos.

Zocos, palacios y jardines

La medina es un laberinto de gremios: tintoreros, herreros, marroquineros y vendedores de especias. Piérdete sin miedo y regatea con humor. Entre tanta actividad, el palacio de la Bahía ofrece patios serenos con yeserías y maderas pintadas; el palacio El Badi, inmensas ruinas habitadas por cigüeñas; y las tumbas saadíes, un refinado mausoleo que permaneció olvidado durante mucho tiempo. La madrasa Ben Youssef es otra visita imprescindible. Fuera de las murallas, el Jardín Majorelle, con su intenso azul, y el museo dedicado a Yves Saint Laurent dan un respiro.

Qué hacer en Marrakech en tres días

Dedica dos jornadas a la ciudad y la tercera a salir de ella. Prueba un baño en un hamam y duerme en un riad, una casa tradicional con patio interior que aísla del bullicio. Un día más te permite subir al valle de Ourika, en el Alto Atlas, o llegar hasta la kasbah de Aït Benhaddou, Patrimonio de la Humanidad y escenario de muchas películas.

Consejos y mejor época

Primavera y otoño son ideales; en verano es habitual superar los 40 grados, y en invierno refresca al anochecer. Viste con discreción, pide permiso antes de fotografiar a las personas y evita las atracciones con animales. Y no te marches sin probar un tajín, una tanjia marrakchí cocinada lentamente y un té con menta.